Anécdotas musicales (VIII)

anecdota2Haydn murió en 1809 a la edad de 77 años pero cuatro años antes, en 1805, una revista británica anunció su muerte a la edad de 97 años. Cherubini se apresura a componer en su memoria una cantata. En París se organiza enseguida un concierto de homenaje, con el Requiem de Mozart en el programa. Haydn, divertido con esta falsa noticia, escribe: “Estos nobles señores, ¡qué honor me hacen!. Si lo hubiera sabido a tiempo, habría viajado hasta París para dirigir yo mismo el concierto”Beethoven era un excelente pianista. Anton Reicha, pianista y compositor, escribió sobre 1790 este comentario sobre un concierto de Beethoven en el que Reicha estaba encargado de pasar las páginas de las partituras mientras el maestro interpretaba: “Yo estaba ocupado, sobre todo, en arrancar las cuerdas que se saltaban, mientras los macillos golpeaban entre las cuerdas rotas”. “Una y otra vez me levantaba para soltar una cuerda, desenredar un macillo, pasar una página…” Trabajé más que Beethoven.”

Alexander Witeschnik, un apasionado wagneriano, nos daba estos curiosos datos: El 13 tuvo un significado casi mágico en la vida de Wagner. Nació en 1813. El nombre que consta en su partida de nacimiento tiene trece letras. La suma de los números de año de su nacimiento es 13. El 13 de abril de 1845 terminó la instrumentación de Tannhäusser, que el 13 de marzo de 1861 fracasó estrepitosamente en París. Ese mismo año, en un banquete dado a los compositores en el Altenburg de Weimar, se encontraban 13 comensales. Uno de los invitados quiso marcharse pero Wagner dijo: “Pueden quedarse todos, tienen por qué irse. Yo seré el decimotercero. Murió el 13 de febrero de 1883.

Johannes Brahms era un apasionado del café. En cierta ocasión estaba en un restaurante donde le sirvieron un café mezclado con achicoria, una raíz más barata que los granos del café, que al hervirse, proporciona un sucedáneo bastante aceptable. Brahms llamó a la dueña del restaurante y le preguntó: ¿Tiene usted achicoria?. La mujer le dijo que si. ¡Asombroso.! ¿Puedo verla?. La mujer le trajo dos bolsas, a lo que Brahms respondíó, mostrando una fingida contrariedad “No tiene más?. La señora se lamentó por tener solo dos bolsas. Brahms se guardó rápidamente las dos bolsas en su chaqueta y le dijo ¡Muy bien, ahora por favor vaya a la cocina y haga un café como Dios manda!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s