Mujeres compositoras: Las pioneras americanas

May Elizabeth Salter

May Elizabeth Salter

En general, a finales del siglo XIX la profesión de compositor estaba bastante bien considerada, pero a principios de siglo el músico era mirado con recelo, hasta el punto de prohibírsele incluso la entrada a determinadas posadas. Pensemos en lo difícil que debió ser para las mujeres de esa época tomar la decisión de dedicarse a la música.

Ya desde el siglo XVIII en todos los países de América hubo compositores y compositoras, por lo que al comenzar el siglo XIX existía ya una importante actividad musical. Josefina Acosta, colombiana nacida en 1897, fundó en 1917 el Centro Musical de Chaminero y durante tres años fue profesora el Instituto Nacional de Pedagogía de Bogotá, hasta 1929. A partir de 1931 estudió en Barcelona (España). Entre sus composiciones podemos destacar la Gran marcha para orquesta sinfónica y varias obras corales y para piano.

En Norteamérica destacan Crosby Adams y Doris Zusak, así como Stella Prince Stocker, que utilizó temas indios para sus obras sinfónicas.

Faustina Hasse Hodges (1823-1895) nació en Nueva York. Hija del organista Edward Hodges, ella misma fue organista de la iglesia de Brooklin y más tarde en dos iglesias de Filadelfia. Destacó sobre todo en la composición de música vocal.

La cantante y compositora Mary Elizabeth Salter nació en Illinois en 1856 y murió en Nueva York en 1938. Desde 1875 trabajó durante casi veinte amos como semiprofesional cantando en iglesias y asociaciones corales. Sus composiciones se centraron sobre todo en las romanzas de cámara y la música sacra.

Margaret Ruthven Lang (1867-1972) fue miembro de una larga familia de músicos. No hay un error en las fechas. Realmente vivió ciento cinco años. Fue la primera americana que estudió en Europa, concretamente en Alemania. Antes de cumplir los doce años ya había escrito parte de su quinteto para piano y cuerda. De su misma generación es Helen Hood (1863-1949), la primera compositora en escribir un importante trío para piano violín y cello. Estudió con Benjamin Lang (padre de Margaret Ruthven). Completó sus estudios en Berlín con Mozkowski. Entre sus obras destacaremos el Te Deum para coro y orquesta y abundante música de cámara.

El nuevo estilo americano

En los últimos años del siglo XIX y primeros del XX se creó una forma musical auténticamente americana, la comedia musical. Nacida como una opereta y con temas cercanos al pueblo americano fue evolucionando hasta convertirse en el musical tal y como lo conocemos hoy.

Esta época de búsqueda de una identidad musical americana es la de Charles Ives y Carl Ruggles y en ella encontramos a Mary Alberta Howe (1882-1964), alumna de Gustav Strube y de Nadia Boulanger (1877-1979) en París. Escribió muchas obras sinfónicas entre las que podemos destacar Rock, Profecía y Chain Gang song.

Otras compositoras destacadas fueron Caro Roma (1869-1937), quien también fue una destacada soprano, y Lillian Evanti (1891-1967), famosa por ser la primera mujer americana de color que cantó en los principales teatros líricos del mundo. Realizó importantes giras junto a Toscanini y numerosas grabaciones.

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