Oscar Esplá

esplaOscar Esplá y Triay, nació el 5 de agosto de 1886 en Alicante (España). Comenzó a estudiar piano a muy temprana edad en su ciudad natal. A la edad de 17 años aprobó los exámenes de acceso a la universidad de Barcelona, donde estudiaría ingeniería. Allí permaneció durante 8 años. El mismo año que terminó sus estudios de ingeniería, 1911, presentó su obra Suite Levantina, al concurso de la Sociedad Musical de Viena y obtuvo el premio. En el jurado estaba Camile Saint-Saens, quien hizo unos comentarios elogiosos del joven y desconocido compositor.

El músico más influyente de la post guerra española

Este premio hizo que Esplá  se decantara definitivamente por la música, yendo a estudiar a París, con Saint-Saens. Posteriormente, en 1930, fue nombrado profesor del Conservatorio de Madrid, del que más tarde sería director.

Después de la Guerra Civil española marchó a Bruselas donde fue nombrado director del Laboratorio Científico Musical. A su regreso a España, en 1953, los nombramientos y honores se sucedieron de manera imparable, convirtiéndose, en los años de la post guerra, en el músico más influyente del país. En 1958, su ciudad natal, Alicante, le honró nombrándole director del nuevo Conservatorio, que también llevaría su nombre.

Su música es simple y melódica, fresca y elegante,  con cierta influencia de su estancia en Francia. Su estilo tiene cierto sabor a Debussy y Stravinsky, matizado por la música popular española.

Entre sus obras se encuentran varias óperas, ballets y música orquestal y coral, incluyendo un Réquiem, cantatas, música de cámara y un considerable número de obras para piano.

Hacia 1912 los avances de Oscar Esplá como compositor son ya considerables. ‘’Crepúsculo’’, dedicada a la pianista Pilar Bayona, nos muestra a un brillante pianista y un gran conocedor de la forma musical. Es una pieza tripartita, con secciones muy contrastantes, en la que ninguna nota carece de importancia. La perfección formal de esta obra no volvió a repetirse en sus composiciones posteriores.

En 1930, una de las épocas más felices del compositor, compone ‘’Tres movimientos’’ y ‘’Cantos’’. Descubrimos aquí a un Esplá popular. Cada obra consiste en una serie de tres danzas contrastantes, de las que cabe destacar el ‘’Pasodoble’’ final de los Tres movimientos. Al año siguiente, 1931, compone ‘’Levante’’, una suite de diez piezas cortas que podrían verse como el equivalente español de la música de Satie. No hay un programa en particular y es una música con un cierto grado de inocencia infantil.

Su Sonata Española, de 1949, ‘’In memoriam to Fréderic Chopin´´, tiene como parte central una mazurca y nos muestra ya un lenguaje bastante moderno.

Un estilo sencillo y directo

En la obra de Oscar Esplá es destacable su estilo sencillo y directo, con fuerte influencia del Neoclasicismo, y con tendencia a una moderada experimentación cromática, tomada seguramente de quien fue su maestro, Max Reger.

En ‘’Don Quijote velando las armas’’, estrenada en Alicante en 1924, bajo la dirección de Ernesto Halffter, Esplá adopta una postura post romántica, recuperando el poema sinfónico. Elige un fragmento de Cervantes, como hiciera Falla un año antes para su Retablo de Maese Pedro. La partitura lleva el subtítulo de ‘’Meditaciones y esperanzas de Don Quijote en la noche en que veló las armas’’. Hay tres temas claramente diferenciados. El primero, presentado por la trompa, aparece posteriormente de diversas formas. El segundo tema evoca el canto de los pájaros y se utiliza en determinados momentos como contrapunto del primer tema.

Finalmente unos motivos de carácter folklórico son tratados con un sorprendente estilo cromático.

El propio compositor nos explica su obra y la razón de ese efecto de indeterminación con el que concluye: ‘’Me limito a comentar musicalmente las esperanzas, las ilusiones y las fantasías de Don Quijote durante la noche en que voló las armas… Mi episodio concluye cuando Don Quijote, después de haber recibido el abrazo fingido del ventero, sale del mesón rebosante de satisfacción. Es entonces cuando su porvenir se abre como una inmensa incógnita. Es por tanto lógico que en lugar de una afirmación, de una cadencia conclusiva, haya puesto el final de la obra en un punto de interrogación.’’

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s