El Concierto de Brandemburgo nº 5 de Bach

brandemburgoEl Concierto de Brandenburgo nº 5 BWV 1050 forma parte de la serie de seis conciertos que Bach dedicó en la primavera de 1721 a Christian Ludwig, Margrave de Brandenburgo.

Todos ellos son ejemplos de las formas más antiguas de la música concertante, pero el número 5 posee unas características, sobre todo en su primer tiempo, que merecen un estudio aparte.

Escrito para un concertino(1) de flauta, violín y clave, desde el primer momento apreciamos el dominio del instrumento de teclado, a pesar de su constante papel de continuo (2). Este protagonismo llega a su punto culminante al final del primer tiempo donde Bach, al contrario de lo habitual en la época, escribe una cadencia sin acompañamiento, de 65 compases, cuya duración aproximada es de tres minutos.

La costumbre, y el propio Bach así lo hace en el resto de los Conciertos, era que el compositor escribía dos o tres acordes cadenciales indicando de este modo al intérprete-director que debía improvisar sobre los materiales utilizados durante la obra.

En el caso del Concierto nº 5 esta cadencia se transforma en una auténtica y maravillosa obra para clave, donde podemos escuchar las más exquisitas variaciones e invenciones sobre los temas tratados anteriormente. El virtuosismo va en aumento hasta requerir del intérprete la mayor destreza imaginable.

El humilde clave, cuyo papel en el conjunto instrumental era ante todo servir de apoyo a los demás instrumentos lleva aquí la voz cantante. Podemos oír hacia la mitad del primer tiempo una serie de progresiones (3) basadas en arpegios del clave que se encuentran entre los fragmentos más bellos escritos por Bach.

Todo esto hace que este concierto pueda ser considerado como el primero original para teclado que se haya escrito.

En el segundo tiempo corre a cargo únicamente del concertino, flauta, violín y clave.

En el tercero, muy alegre y humorístico, se combinan los ingeniosos elementos de la fuga con las formas de aria da capo. Es de destacar que al final se repiten literalmente los primeros 78 compases

(1)     Grupo de instrumentos (2 ó 3) que forman la parte solista de la forma concertante y que se contrapone con el tutti orquestal y dialoga con él

(2)     Podía ser un clave u otro instrumento combinado con él, por ejemplo un cello. Su papel es servir de base (bajo continuo) al resto de las voces y, como su nombre indica, su ejecución era continuada a lo largo de toda la pieza.

(3) Una progresión es un fragmento musical generalmente de pocos compases que se va repitiendo ‘progresivamente’ modulando a diversas tonalidades, manteniendo su misma estructura rítmica. Generalmente las modulaciones son a tonos vecinos.

Discografía recomendada: 

Los seis conciertos de Brandenburgo y las 4 suites para orquesta – The English Concert, dirigidos por Trevor Pinnock – Archiv Produktion 423492-2

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